viernes, 20 de mayo de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
Sembrar el petróleo
Editorial en el Diario Ahora - 14 de Julio de 1936
Cuando se considera con algún detenimiento el panorama económico y financiero de Venezuela se hace angustiosa la noción de la gran parte de economía destructiva que hay en la producción de nuestra riqueza, es decir, de aquella que consume sin preocuparse de mantener ni de reconstituir las cantidades existentes de materia y energía. En otras palabras la economía destructiva es aquella que sacrifica el futuro al presente, la que llevando las cosas a los términos del fabulista se asemeja a la cigarra y no a la hormiga.
En efecto, en un presupuesto de efectivos ingresos rentísticos de 180 millones, las minas figuran con 58 millones, o sea casi la tercera parte del ingreso total, sin numerosas formas hacer estimación de otras numerosas formas indirectas e importantes de contribución que pueden imputarse igualmente a las minas. La riqueza pública venezolana reposa en la actualidad, en más de un tercio, sobre el aprovechamiento destructor de los yacimientos del subsuelo, cuya vida no es solamente limitada por razones naturales, sino cuya productividad depende por entero de factores y voluntades ajenos a la economía nacional. Esta gran proporción de riqueza de origen destructivo crecerá sin duda alguna el día en que los impuestos mineros se hagan más justos y remunerativos, hasta acercarse al sueño suicida de algunos ingenuos que ven como el ideal de la hacienda venezolana llegar a pagar la totalidad del Presupuesto con la sola renta de minas, lo que habría de traducir más simplemente así: llegar a hacer de Venezuela un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petróleo, nadando en una abundancia momentánea y corruptora y abocado a una catástrofe inminente e inevitable.
Pero no sólo llega a esta grave proporción el carácter destructivo de nuestra economía, sino que va aún más lejos alcanzando magnitud trágica. La riqueza del suelo entre nosotros no sólo no aumenta, sino tiende a desaparecer. Nuestra producción agrícola decae en cantidad y calidad de modo alarmante. Nuestros escasos frutos de exportación se han visto arrebatar el sitio en los mercados internacionales por competidores más activos y hábiles. Nuestra ganadería degenera y empobrece con las epizootias, la garrapata y la falta de cruce adecuado. Se esterilizan las tierras sin abonos, se cultiva con los métodos más anticuados, se destruyen bosques enormes sin replantarlos para ser convertidos en leña y carbón vegetal. De un libro recién publicado tomamos este dato ejemplar: «En la región del Cuyuní trabajaban más o menos tres mil hombres que tumbaban por término medio nueve mil árboles por día, que totalizaban en el mes 270 mil, y en los siete meses, inclusive los Nortes, un millón ochocientos noventa mil árboles. Multiplicando esta última suma por el número de años que se trabajó el balatá, se obtendrá una cantidad exorbitante de árboles derribados y se formará una idea de lo lejos que está el purguo». Estas frases son el brutal epitafio del balatá, que, bajo otros procedimientos, hubiera podido ser una de las mayores riquezas venezolanas.
La lección de este cuadro amenazador es simple: urge crear sólidamente en Venezuela una economía reproductiva y progresiva. Urge aprovechar la riqueza transitoria de la actual economía destructiva para crear las bases sanas y amplias y coordinadas de esa futura economía progresiva que será nuestra verdadera acta de independencia. Es menester sacar la mayor renta de las minas para invertirla totalmente en ayudas, facilidades y estímulos a la agricultura, la cría y las industrias nacionales. Que en lugar de ser el petróleo una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parásito e inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales.
La parte que en nuestros presupuestos actuales se dedica a este verdadero fomento y creación de riquezas es todavía pequeña y acaso no pase de la séptima parte del monto total de los gastos. Es necesario que estos egresos destinados a crear y garantizar el desarrollo inicial de una economía progresiva alcance por lo menos hasta concurrencia de la renta minera.
La única política económica sabia y salvadora que debemos practicar, es la de transformar la renta minera en crédito agrícola, estimular la agricultura científica y moderna, importar sementales y pastos, repoblar los bosques, construir todas las represas y canalizaciones necesarias para regularizar la irrigación y el defectuoso régimen de las aguas, mecanizar e industrializar el campo, crear cooperativas para ciertos cultivos y pequeños propietarios para otros.
Esa sería la verdadera acción de construcción nacional, el verdadero aprovechamiento de la riqueza patria y tal debe ser el empeño de todos los venezolanos conscientes.
Si hubiéramos de proponer una divisa para nuestra política económica lanzaríamos la siguiente, que nos parece resumir dramáticamente esa necesidad de invertir la riqueza producida por el sistema destructivo de la mina, en crear riqueza agrícola, reproductiva y progresiva: sembrar el petróleo.
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Estudios Politicos y Gobierno
viernes, 13 de mayo de 2011
MARATON "Resistencia de tu cuerpo, Resistencia de tu dignidad"
domingo, 8 de mayo de 2011
Una mirada al marxismo desde Ludovico Silva
9:30 a.m. 9:50 a.m. 10:30 a.m. 11:10 a.m. 12: 00 m. | Presentación a cargo del licenciado Pedro Sassone, director general de Investigación y Desarrollo Legislativo. Conferencia del doctor Nelson Guzmán: La plusvalía ideológica. Conferencia del doctor Eddy Gómez: La contracultura Intercambio de ideas. Almuerzo |
9:30 a.m. 9:50 a.m. 10:30 a.m. 11:20 a.m. | Conferencia del profesor Luís Felipe Bellorín: Teoría del Socialismo en la obra de Ludovico Silva. Conferencia del doctor José Jesús Villa Pelayo: Ludovico: literatura y revolución en socialismo. Intercambio de ideas. Clausura y entrega de certificados. |
martes, 3 de mayo de 2011
EXCURSION I
Eran las primeras horas de aquel ultimo día de la semana, cuando salí hacia el encuentro previo con no pocas y conocidas caras, para así alistarnos e iniciar la marcha, rumbo a la montaña aquella sobre la que reposa caracas, conocida por su fresco clima y su verdor que maravilla o encanta.
Iniciamos el ascenso mas de una hora después por la ruta indicada, el camino en su mayoría empinado era y de cuando en cuando se aplanaba, pero el mismo no era tan riguroso como se sospechaba, ya que lo transitaban las chicas con algo de calma, mientras que sus sonrisas diversas el entorno decoraban.
Los caballeros por nuestra parte nos reíamos también mientras continuaba la marcha, pues con ello se mitigaba el cansancio que ya a todos nos dominaba, hasta que después de dos horas que se hicieron medio largas (donde hubo risas, fotografías y hasta modelos improvisadas), llegamos al fin al sitio de parada definitiva para nuestra avanzada, cuyos rostros alegría y cansancio era todo cuanto expresaban.
Una vez en aquel lugar de "los venados" que es como le llaman, a la comida tan añorada nos dedicamos sin reservarnos nada, posteriormente nos fuimos a sobrevivir en una “isla inhóspita y retirada”, para después revelarnos pronto contra un rey auto erigido como autoridad máxima, con su correspondiente policía y autoridad eclesiástica, que así como las imposiciones aparecieron de la nada.
A esto siguieron las horas de reflexión claramente pautadas, muy interesantes estuvieron las posiciones planteadas, que ordenada y resumidamente en hoja blanca quedaron plasmadas, para que sucedido esto la fructífera reunión se diera por finalizada, para esperar desde ya la próxima dentro de un par de semanas, donde deberán abordarse otras temáticas hasta ahora no tratadas.
lunes, 2 de mayo de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
LO CAPITAL DEL CAPITAL EN LA CAPITAL
Por ahora
A la ciudad de México D.F
La habitan 25 millones de almas
Con hambre…
El Sol General lo abarca todo
Es una Relación virtual del Capital
El Capital es el dinero, el petróleo, la plata, o
El oro… que avanza
Une a todos los seres porque
Hasta el agua se vende y se compra
El tiempo no siempre fue una mercancía…
El Sol General domina a los hombres y mujeres
Que tuvieron, tienen y tendrán
Contacto con las bienes, servicios, valores
Así en su vida no lean al Maestro Carlos Marx.
Francisco Amín
Musico y escritor Colombiano.



